Nombre del Grupo: Guarayo; pero hay unos grupos que rechazan tal denominación por el matiz racial separatista que adquirió en el lenguaje del los soldados bolivianos durante la Guerra del Chaco: guara (ní) + (para) guayo = guarayo..
Familia Lingüística: Tupi Guaraní
Ubicación : Departamento de Santa Cruz; Provincias: Guarayos y Ñuflo de Chávez; Municipios: Ascensión de Guarayos y Urubichá. Principales asentamientos: Ascensión de Guarayos, Urubichá, Salvatierra, San Pablo, Yaguarú, Yotaú, Cerro Chico, Nueva Jerusalem, El Puente, El Verano, Santa María, Cururú, Nomené, Surucusi, Cerro Chico, Cerro Grande, Cachuela, Puerto Ñuflo de Chávez y San José Obrero.
Antecedentes y Organización Social: Según varias fuentes, unos siglos antes de la invasión española, hubo grupos de Indígenas Guaraní que se desplazaron de sus territorios, en la acutalidad pertenecientes al Paraguay, hasta tierras hoy bolivianas, y allí dieron origen al grupo Guarayo. Según Métraux, los Guarayos y los Pausernas, conocidos también como Pauserna - Guarasugwe, formaban un sólo grupo étnico que se escindió en el transcurso del siglo XIX , y que los a quienes en la actualidad llamamos Guarayos, son la parte del grupo que aceptó la reducción en las misiones. Según otras fuentes, fué en el año 1564, cuando Ñuflo de Chávez, en busca de riquezas, regresó del Paraguay con 30.000 indígenas, que eran conocidos entonces como Sirionós, que lo ayudarían en la conquista del territorio boliviano. En 1691, los Jesuitas fundaron la misión de San Javier, en donde abrieron brecha en esos corazones de fieros guerreros, gracias a la música. Los Guarayos ya tenían buena variedad de instrumentos propios, incluso de cuerdas, pero igual, durante las funciones religiosas se acercaban a la iglesia embelezados por la música sagrada y allí aprendieron el violín junto al Evangelio. Pero, a eso de 1767, los Jesuitas fueron echados “por exceso de celo” en la defensa de los indígenas, que causaba “daño a la Corona de España”. Se desencadenó una feroz represión militar, los violines fueron prohibidos y muchos músicos fueron matados. En los años entre 1827 y 1900, sin tomar en cuenta la fuerte oposición indígena, se establecieron en su territorio los Franciscanos, los cuales los redujieron en 6 misiones: Urubichá, Yaguarú, Ascensión de Guarayos, Yotaú, San Pablo y Salva Tierra. De los Franciscanos, los Guarayos de nuevo aprendieron el Evangelio pero también las técnicas constructivas de los violines y otros instrumentos de cuerdas, hechos con la preciosa madera del cedro. Cuando por fin las misiones entregaron sus bienes al Estado boliviano, esas tierras fueron invadidas por los “blancos” y los Guarayos terminaron esclavizados. De los padres Domenico Zippoli y Martin Schmidt, habían aprendido por entero los repertorios de Bach, Häendel y Vivaldi y a la vez habían producido una impresionante cantidad de música sagrada barroca. A los compositores indígenas fué prohibido firmar las partituras con sus propios nombres, pero, los curas las contraseñaban para que se distinguieran las indígenas o mestizas de las demás; es por eso que hoy podemos conocer con exactitud el enorme aporte de los indígenas en el arte barroco americano. El conjunto de las 9.000 partituras de la música barroca mestiza producida en todos los países suramericanos en la época de las misiones, ha sido nombrada Patrimonio Universal de la Humanidad por la UNESCO.
Hubo un tiempo, su organización familiar fué patrilinear, pero en la actualidad es la familia nuclear.
Organización Política: Después de la Re-volución del 1952, guiada por el M.N.R., en la zona Guarayo fueron introducidos los sindicatos. A comienzos de 1980 nació la CIDOB -Central Indígena del Oriente Boliviano-, la cual se extendió luego en la Amazonía y en el Chaco. Con el tiempo surgieron problemas entre el Cabildo Indígena, la CIDOB y la más reciente |
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| COPNAG -Central Oriental del Pueblo Nativo Guarayo-. Pero, en la actualidad parece que se han coordenado positivamante y que se superaron los problemas, impulsando con nuevas energías su organización política. |
Organización Económica: Tradicionalmente, los asentamientos de los Guarayos se construyen a orillas de los rios Blanco, San Julián, San Pablo, Izaimi y Zopocó; pero hay otros en zonas alejadas de las riberas, y sus tierras en la pampa han sido ocupadas por los colonos. Por más que en el año 2001 se les haya otorgado el T.C.O. de sus tierras, estas se encuentran constantemente amenazadas y ocupadas por ajenos. Además de los madereros, están los cazadores deportivos, que cazando grandes animales y en cantidad exagerada, quiebran un equilibrio milenario poniendo a riesgo todo el ecosistema del área. La economía guaraya es de subsistencia. Prevalece la agricultura, la cría de animales de corral, unas vacas y otros, que necesitan sea para el consumo interno, sea para la venta. Los principales cultivos son el maíz, el arroz, el plátano y la yuca. Unos proyectos de ayuda intentados en las décadas pasadas, fueron un fracaso total; se les enseño a cultivar ortalizas (como los rabanitos por ejemplo) ajenas a su tradición, descuidando un plan para enseñarles a utilizarlas en su comida diaria; tampoco lograron comercializarlas. En otros casos, unos financiamientos entregados directamente a la comunidad, fueron causa de una actitud imitativa de los gringos, así resultó que los hombres Guarayo se los gastaron en mujeres y alcohol. Mucho mejor fué con otro tipos de iniciativas, como por ejemplo el llamado “turismo productivo”, o sea la oferta de 3 días de estadía en una comunidad guarayo, con tratamiento de pensión completa, por menos de 200 dólares, compartiendo alojamiento, comida y vida con las familias, incluyendo la oportunidad de aprender como tejer una hamaca o construír un violín. Las mujeres de Urubichá son famosas por la livianidad, resistencia y belleza de sus hamacas, las cuales se hicieron famosas y tienen un mercado proprio, hasta en el extranjero. Estas les proporcionen además una renta adiccional y hacen valorizar su persona en el seno de la comunidad. Los jovenes entre los 10 y 20 años, pintan sus leyendas encima de retablos y muebles en los locales de la Asociación de Pintores, y los famosisimos “violines guarayo”, ni necesitan ya de publicidad, son objeto de deseo de muchos músicos y coleccionistas de todo el mundo y fuente de renta para la comunidad. Hay quien ofrece su mano de obra en las haciendas, las mismas que ocuparon su territorio, y otros que emigran a otros deparmentos.
Unas cuantas comunidades poseen puesta de atención sanitaria; en Asunción de Guarayo hay un hospital.
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Urubichá: se encuentra a 40 Km. de Ascensión de Guarayo; tiene acerca de 4.000 habitantes que viven en total armonía con la Naturaleza; no tienen electricidad y el água potable escaéa. En este centro prevalecen las casas de adobes, a menudo sin acabado, sus calles son polvorientas y a pesar, aguarda un tesoro inegualable de pequeños talleres artesanales y su |
| famosa escuela de música que formó y seguirá formando desde su niñez a los músicos de la Orquesta de Urubichá y a sus cantores, que ya son famosos en el mundo. Las clases son gratuítas, tiene acceso cualquiera que quiera participar. Cuando en 1996 fué fundada la Academia Musical, al cabo de sólo tres meses de estudio, los niños participaron a un concurso internacional de música barroca y fué un triunfo. En un Continente en el cual la cuestión racial es una realidad todavía dura y evidente, un tal logro de parte de una comunidad indígena es extraordinario. Lastimosamente sus exibiciones no son pagadas y solamente unos 40 jovenes que se encargan de la instrucción de los menores, consiguen un escaso reembolso. Fueron dirigidos por Rubén Darío y unos de los mejores alumnos recibieron clases por el maestro Claudio Abbado. El anciano artesano Nemesio Orellay, heredó su arte impecable a 12 jovenes de la comunidad que ahora construyen violines y otros tipos de laudes. Específicos estudios científicos, basados en la velocidad de aprendizaje y en la perfección técnica de sus composiciones, hasta de parte de niños sin ningún conocimiento teórico, demostraron que los Guarayos tienen una predisposición genética a la musica y la elaboración de los sonidos, realmente fuera de lo común. |
Simbolismo: Los Guarayos atribuyen un valor muy específico a los sueños, como llaves interpretativas sea de su propia realidad interior, sea de los acontecimien-tos externos, y también como vehículo de los mensajes de parte de sus antepa-sados. Ellos viven en comunión con la Naturaleza y dominan conocimientos herborísticos. Su religiosidad es muy profunda. El catolicismo es muy arraigado en ellos, sin haber podido borrar sus cultos animistas, el cuidado de sus lugares sagrados y el culto de los antepasados. El areté guasú (el gran día verdadero), hubo un tiempo coincidía con la cosecha del maíz, ingrediente indispensable para poder preparar la chicha, imprescindible en este rito, para su reconyunyi-miento entre las almas de los antepasados y sus descendientes, o sea los Guarayos en vida. Las almas proceden del matyvyrocho y al final del rito es allá en donde regresan; la visita de las almas siempre es motivo de alegría; su ir y venir de su mundo a este mundo, en movimiento circular, anual pero eterno, establece una relación entre pasado y presente. La actual denominación, la de carnaval, y las fechas de las ceremonias, que han sido adaptadas al almanaque occidental, se las debemos a los Franciscanos. El retiro previo a las ceremonias, no se cumple ya. Se preparan las máscaras, que representan a los difuntos, y acerca de cuyo aspecto final, alguna vez los difuntos sugieren algo a través del sueño de algún familiar. Se tienen que preparar con gran cuidado y nadie puede verlas antes de la ceremonia. El Miercoles de Cenizas, a lo lejos del poblado, se comienza a tocar los instrumentos y se prepara la cruz. Las máscaras además de los antepasados pueden representar a gente conocida o personajes míticos. El domingo sucesivo, se adorna la cruz con hojas y flores de ysypó, lindisima planta de propiedades curativas. La procesión prevé que hasta la cruz sea llevada por un hombre enmascarado; los músicos tocan una música que es toda una explosión de alegría; ellos reciben invitaciones en las casas de la comunidad y son tratados con mucho respeto. El grupo musical incluye muchos tipos de tambores, pero sólo puede incluir un bombo y una flauta larga. Además de la música, las ceremonias incluyen las danzas; al cabo de una semana de ceremonias, que en su conjunto constituyen “la ceremonia”, las melodías se vuelven tristes, las almas vagan por el poblado en busca de provisiones para su viaje de vuelta (ofrendas alimenticias) y toda la comunidad acude al cementerio, en donde el más anciano hará un discurso rigurosamente en castiza lengua guaraní. Luego las mascaras serán destruidas o perdidas, tirandolas encima de los árboles, para que jamás nadie las pueda volver a llevar, porque las almas exigen la unicidad. Al terminar la ceremonia también se prohíbe tocar instrumentos o encender altavoces.
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